Nuestra Historia

Todo comenzó con un pedido que no podíamos ignorar.

Acá donde vivimos no tienen noción de las cosas que necesitamos.

Noelia, mamá de Ricardito — marzo de 2022

5 de marzo de 2022 — Un audio desde el noroeste cordobés

Noelia, la mamá de Ricardito, nos envió un audio desde el lugar donde vivían. De fondo se escuchaban los grillos. Su mensaje fue simple, pero difícil de olvidar.

Ricardito atravesaba una situación de salud muy compleja y su familia tenía grandes dificultades para acceder a la atención, los cuidados y los recursos que necesitaba.

Ese pedido nos puso frente a una realidad que hasta entonces no conocíamos de cerca: para muchas familias, vivir lejos de los grandes centros urbanos también significa vivir lejos de las oportunidades de atención que sus hijos necesitan.

Ricardito, el niño que inició todo

A partir de aquel primer pedido comenzó a movilizarse una red de personas para acompañar a Ricardito y a su familia.

Se articularon profesionales, cuidados, insumos y recursos para responder a sus necesidades. Con el tiempo, Ricardito mostró mejoras: empezó a estar más despierto, a conectarse con su entorno, a interactuar y a sonreír.

Pero durante el camino que compartimos con él había ocurrido algo que cambiaría para siempre nuestra mirada.

Conocer su realidad nos hizo preguntarnos:

¿Cuántos Ricarditos habría esperando una respuesta?

De un niño nació una red

Esa pregunta fue el comienzo de Goodwill.

Agustina Arata, Fabiana Nassar y Fabián Picola, fundadores de la organización, decidieron salir al territorio para conocer qué estaba sucediendo con otros niños y familias que vivían lejos de los principales centros de atención.

Así comenzaron los primeros viajes.

Lo que había empezado con el acompañamiento a Ricardito se convirtió en un propósito mucho más grande: acercar respuestas a otros niños y familias que enfrentaban las mismas barreras.

Con cada viaje conocimos nuevas historias y nuevas necesidades. Y alrededor de ellas comenzó a crecer una red de profesionales, voluntarios, universidades, instituciones, empresas y personas dispuestas a aportar conocimiento, tiempo y recursos.

También entendimos algo fundamental: no alcanzaba con acercar una consulta médica.

Muchos niños necesitaban distintas especialidades, rehabilitación, medicación, equipamiento, insumos, orientación para sus familias y seguimiento.

Así comenzó a tomar forma el modelo de Goodwill: una red interdisciplinaria que se moviliza para acercar atención integral y recursos allí donde más cuesta acceder a ellos.

Un camino que fue creciendo

2022 — El primer viaje

El pedido de Ricardito nos llevó a Paso Viejo.

Viajamos 4 profesionales, dos mamás y se atendieron a 3 niños.

Fue una experiencia pequeña en números, pero enorme en significado. Ese primer viaje confirmó que detrás de la historia de Ricardito había muchas otras familias atravesando dificultades similares.

2023 — Volvimos al territorio

Regresamos a Paso Viejo.

Esta vez viajaron 15 profesionales y fueron atendidos 28 niños.

La red comenzaba a crecer y cada nuevo viaje nos permitía comprender mejor las necesidades de las familias y la importancia de trabajar de manera interdisciplinaria.

2024 — Nace formalmente Fundación Goodwill

El trabajo que veníamos desarrollando dio un paso fundamental: Goodwill se constituyó formalmente como Fundación.

La organización comenzó a consolidar sus equipos, procesos y alianzas para transformar aquella iniciativa solidaria en un proyecto capaz de sostenerse y crecer.

2025 — Llegamos más lejos

Goodwill comenzó a expandir su trabajo a nuevas localidades.

Los operativos crecieron en cantidad de pacientes, profesionales y especialidades, incorporando cada vez más servicios de salud, rehabilitación, equipamiento, medicación, insumos y acompañamiento a las familias.

Lo que había comenzado con unas pocas personas se estaba convirtiendo en una gran red de trabajo.

2026 — Una red en movimiento

Goodwill continúa creciendo y fortaleciendo su modelo de atención territorial.

Hoy cada operativo moviliza a decenas de profesionales de diferentes especialidades y voluntarios que trabajan de manera articulada para acercar atención integral a niños y adolescentes con discapacidad.

Pero el trabajo no comienza el día del operativo.

Meses antes conocemos a cada familia, realizamos entrevistas de admisión, identificamos las necesidades de cada niño, convocamos las especialidades necesarias, gestionamos medicamentos, insumos y equipamiento, coordinamos turnos y organizamos toda la logística necesaria para llegar al territorio.

Cada operativo es el resultado de una enorme red trabajando detrás de cada niño.

Un trabajo que empieza a ser reconocido

El crecimiento de Goodwill también comenzó a ser reconocido por instituciones y organizaciones que encontraron valor en nuestro trabajo y en el impacto generado en las comunidades.

Para nosotros, cada reconocimiento representa mucho más que una distinción.

Es también un reconocimiento a los profesionales que ofrecen su conocimiento y su tiempo, a los voluntarios que hacen posible cada operativo, a las instituciones, universidades, empresas y donantes que nos acompañan y, especialmente, a las familias que confían en Goodwill.

Nuestros reconocimientos

2024 · Fundación Navarro Viola

Premio Abanderados

Goodwill fue distinguida por el Premio Abanderados, que reconoce a personas y organizaciones que transforman su comunidad con trabajo sostenido. El reconocimiento puso en el centro algo que hacemos desde el primer viaje: llegar hasta donde la atención no llega.

2025 · Municipalidad de Córdoba

Jerónimo de la Gente

Goodwill recibió el Jerónimo de la Gente, la distinción que entrega la Municipalidad de Córdoba a partir del voto de los vecinos y vecinas. Que la elección haya salido de la gente es, para nosotros, la parte más importante del premio.

Goodwill hoy

Ricardito fue el primero. Después llegaron cientos.

Goodwill creció. Llegaron nuevos profesionales, voluntarios, especialidades, instituciones, localidades y cientos de familias.

Pero hay algo que no cambió.

Detrás de cada diagnóstico hay un niño.
Detrás de cada necesidad hay una familia buscando respuestas.
Y detrás de cada respuesta hay una red de personas que decidió involucrarse.

No siempre podemos cambiar el curso de una historia. Pero sí podemos estar presentes, acompañar, acercar oportunidades y trabajar para que la distancia no sea una barrera para acceder a la atención.

Lo que comenzó el 5 de marzo de 2022 con el audio de una mamá desde el noroeste cordobés hoy moviliza a toda una comunidad.

Ricardito fue el niño que inició ese camino.

Y su historia sigue siendo parte de cada kilómetro que recorremos.

Tu ayuda cambia vidas

Cada donación nos acerca a un mundo donde todos los niños tienen acceso a la atención que merecen.